Qué hacer en la medina y en Jemaa el-Fna

La medina de Marrakech es un laberinto amurallado de zocos, riads y callejones sin salida (derbs) pensados para dar sombra, no para los coches — es normal perderse al menos una vez. Cruzar Jemaa el-Fna no cuesta nada, pero encantadores de serpientes, mujeres con henna y dueños de monos pedirán dinero en cuanto te pares a mirar: acuerda el precio antes o sigue caminando. Vuelve al atardecer, cuando montan los puestos de comida; ahí es cuando la plaza se gana su fama, no a mediodía.