Visado y normas de entrada en Marruecos
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Visado y normas de entrada en Marruecos

Quick Answer

¿Necesito visado para visitar Marruecos?

La mayoría de los titulares de pasaportes occidentales no. Los ciudadanos de la UE/EEE, Suiza, el Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Japón pueden entrar en Marruecos sin visado para estancias de hasta 90 días, siempre que su pasaporte tenga una validez de al menos seis meses tras la llegada. No hay ninguna autorización electrónica de viaje que tramitar de antemano: solo hace falta un pasaporte válido.

La entrada en Marruecos es sencilla para la mayoría de los viajeros occidentales, y la versión corta es esta: si se tiene un pasaporte de la UE/EEE, Suiza, el Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda o Japón, se puede entrar sin visado para estancias de hasta 90 días, sin nada que tramitar de antemano más allá de un pasaporte válido. No hay autorización electrónica de viaje, ni solicitud en línea, ni tasa, lo que sorprende a algunos visitantes acostumbrados a sistemas tipo ESTA o ETIAS, ya habituales en otros lugares.

La única condición que merece la pena comprobar antes de reservar vuelos es la validez del pasaporte: Marruecos exige al menos seis meses de validez restante desde la fecha de llegada, una norma compartida por muchos países pero fácil de pasar por alto si al pasaporte le quedan pocos años para renovarse. Si se está dentro de ese margen de seis meses, conviene renovarlo antes de viajar en lugar de arriesgarse a que se deniegue el embarque o la entrada en la frontera.

DóndeSe aplica en todos los puntos de entrada a Marruecos, incluido el aeropuerto de Marrakech-Menara
CosteSin tasa de visado para las nacionalidades exentas
Tiempo necesarioEl proceso fronterizo suele llevar unos minutos por viajero
Cómo llegarControl de pasaportes a la llegada, seguido de un breve formulario policial
Mejor épocaNo aplica: se aplica todo el año

Quién está exento, y por cuánto tiempo

La exención de visado de 90 días cubre a ciudadanos de la Unión Europea y del EEE en general, Suiza, el Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Japón, entre otros. Es un periodo de estancia y no un visado en el sentido convencional: no se emite ningún documento por adelantado, y la cuenta empieza desde el sello de entrada puesto en el pasaporte a la llegada. Si el viaje puede acercarse o superar los 90 días, conviene anotar la fecha exacta del sello, ya que los funcionarios de frontera marroquíes la revisan con atención a la salida, y quedarse más tiempo del permitido puede complicar futuras entradas.

Las nacionalidades que no están en esta lista suelen necesitar un visado tramitado con antelación a través de un consulado o embajada marroquí, y los requisitos varían lo suficiente entre países como para que merezca la pena comprobar la nacionalidad concreta directamente en lugar de dar por hecho que aplica la exención. Esta guía cubre el caso habitual para el público de este sitio; no sustituye la comprobación de los requisitos vigentes según el propio pasaporte.

Un traslado privado desde el aeropuerto con recepción personalizada merece la pena organizarlo con antelación si se prefiere no lidiar con la sala de llegadas, el cambio de divisa y la negociación de taxi en una primera llegada; un conductor sosteniendo el nombre elimina una variable de un proceso de llegada por lo demás fluido pero a veces caótico.

Qué ocurre en la frontera

A la llegada, hay que esperar una cola de control de pasaportes seguida de un breve formulario de registro policial —la fiche de police— que pide datos básicos: nombre, número de pasaporte, información del vuelo y la dirección donde se aloja en Marruecos, así que conviene tener a mano la dirección del riad. Estos formularios a veces se reparten en el propio vuelo de llegada y a veces solo están disponibles en la sala de llegadas, así que conviene llevar un bolígrafo en cualquier caso. Todo el proceso en Marrakech-Menara suele llevar entre unos minutos y media hora según cuántos vuelos hayan aterrizado a la vez.

No se exige ninguna declaración de aduana para el equipaje turístico ordinario, ni hay un umbral de declaración de divisas que afecte al dinero de vacaciones habitual. Una vez pasado el control de pasaportes, los siguientes pasos prácticos son sacar dirhams de un cajero automático —ya que la moneda no se puede comprar de antemano— y organizar el transporte hasta la ciudad, cubierto en la guía de traslados desde el aeropuerto.

Un tour de medio día por la ciudad con un guía local el primer día es un siguiente paso natural una vez resuelto el papeleo de la llegada, ya que ofrece una orientación funcional de la medina antes de explorar en solitario.

Viajar con niños, seguro y salud

Los niños que viajan con las mismas condiciones de exención que los adultos necesitan su propio pasaporte individual: Marruecos no reconoce a un menor incluido en el pasaporte de un progenitor a efectos de entrada, una norma que pasan por alto algunos visitantes de países que todavía emiten ese tipo de documentos. En ocasiones se piden los nombres de ambos progenitores o prueba de tutela para un menor que viaja con solo uno de ellos, así que llevar un certificado de nacimiento o documento equivalente junto con los pasaportes es una precaución sensata más que un requisito universal confirmado.

No hay vacunas obligatorias para la entrada desde los países exentos aquí tratados, y las vacunas rutinarias al día en el país de origen suelen considerarse suficientes para unas vacaciones estándar en Marrakech y la región circundante. Aun así, merece la pena una breve consulta con una clínica de viajes o el médico de cabecera antes de salir, sobre todo si el viaje se adentra en las montañas del Atlas o el Sáhara, donde el factor más importante es el aislamiento y no ningún riesgo de enfermedad concreto.

Se recomienda encarecidamente un seguro de viaje que cubra gastos médicos y evacuación en cualquier caso; no es un requisito de visado, pero sí una precaución realmente sensata dado lo rápido que pueden dispararse los costes de cualquier cosa que vaya más allá de la atención rutinaria.

Un traslado privado de ida desde el aeropuerto de Marrakech merece la pena organizarlo específicamente para grupos familiares o cualquiera que viaje con niños, ya que elimina el paso de negociar un taxi justo en el momento del viaje en que la paciencia está más al límite.

Consejos prácticos de entrada

Conviene llevar una copia impresa o digital de la página con foto del pasaporte y, idealmente, la confirmación del vuelo de vuelta o de continuación, ya que ocasionalmente se piden en la frontera junto con el propio pasaporte. Si el viaje implica alquilar un coche por libre y conducir más allá de la ciudad, conviene saber que un carnet de conducir válido del país de origen suele aceptarse para estancias cortas; la guía de conducir en Marruecos cubre los detalles.

Las normas de divisa son independientes de las de visado pero conviene conocerlas al mismo tiempo: el dirham es una moneda cerrada, lo que significa que no se puede obtener antes de llegar y que técnicamente tampoco debería salirse con una cantidad significativa; conviene cambiar lo necesario sobre el terreno y guardar los recibos de cambio si se quiere reconvertir los dirhams sobrantes antes de salir.

Vuelta y continuación del viaje

Algunas aerolíneas piden prueba de un billete de vuelta o de continuación al facturar antes de un vuelo de salida hacia Marruecos, aunque no se comprueba de forma consistente en la propia frontera marroquí. Reservar un vuelo de vuelta, o al menos tener una reserva confirmada de continuación hacia otro país, evita cualquier contratiempo en el aeropuerto de salida en lugar de descubrir el requisito en el mostrador. Es una comprobación a nivel de aerolínea y no un requisito de entrada marroquí, pero conviene estar preparado en cualquier caso.

Llegar por tierra o mar, y vuelos de conexión

La misma exención de 90 días y la misma norma de validez de pasaporte de seis meses se aplican sea cual sea la forma de entrar en Marruecos, no solo en avión; los viajeros que llegan en el ferry desde el sur de España hasta Tánger, por ejemplo, pasan por un proceso equivalente de control de pasaportes y fiche de police en el puerto en lugar de en un aeropuerto. Si el viaje combina Marrakech con un itinerario más amplio por Marruecos que empieza o termina por tierra o mar, las normas de entrada en sí no cambian, solo el entorno en el que ocurren.

Conectar a través de un tercer país de camino a Marrakech a veces plantea una cuestión aparte: si se necesita un visado de tránsito para ese país de conexión, algo totalmente independiente de las propias normas de entrada de Marruecos y que conviene comprobar específicamente según los requisitos de ese país, sobre todo en escalas que impliquen pasar la noche o cambiar de aeropuerto. Los sistemas de reserva de las aerolíneas suelen señalar esto durante la facturación, pero conviene confirmarlo directamente con las indicaciones del propio país de conexión si el itinerario implica algo más que un simple traslado dentro del mismo aeropuerto.

El resto de la planificación del viaje

Una vez confirmados los requisitos de entrada, el resto de la planificación previa al viaje trata sobre todo de presupuesto y calendario; la guía de Marrakech con presupuesto ajustado y la guía de la mejor época para visitar cubren ambos aspectos. Para un primer viaje en general, la guía de Marrakech para primerizos conecta la logística de entrada con el panorama más amplio de llegar preparado, y la guía de si Marrakech es segura cubre lo que importa una vez pasada la frontera.

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Foto: nuestra propia imagen del lugar, no la foto de producto del operador.